Si se pudiera expresar los agradecimientos más allá de vida, cantinflas sería unos de los más agradecidos en el cielo. Un maestro del humorismo latinoamericano en todo sentido de la palabra y la risa del humor, si supieran como nos divertimos con todas sus ocurrencias en el padrecito, el profe, ni sangre ni arena, el patrullero 777, el siete machos, el bolero de Raquel, etc. si hasta en dibujos lo seguíamos los chibolos de aquellos años en nuestras teles en blanco y negro.Era un personaje tan tierno y a la vez bien mosca, pero nunca mal intencionado, como debería ser todo hombre siempre con ese margen de inocencia de niño que a muchos nos falta cuando llegamos a la adultes.
Cantinflas representa mucho más que un pelado, sin oficio ni beneficio, representa un buen tipo, un buen amigo y gran ser humano. Tenemos mucho por aprender de él y hay que recordarlo siempre así con su famosa frase: “Yo amo, tu amas, el ama, nosotros amamos, vosotros amáis, ellos aman. Ojalá no fuese conjugación sino realidad”.

